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Aspectos
positivos y negativos del análisis de las líneas
de sangre, diversidad genética y control de las enfermedades
genéticas.
(Esta es una
versión actualizada, de un artículo originalmente
publicado en el American Kennel Club Gazette, en Septiembre 1992
titulado: “Obtener lo que deseas de tu programa de
cría”. Es reproducido aquí con el
permiso del Dr. Bell.)
Traduccion al Espanol: Paolo Consolandi, Jordi Barbosa Fontova
Todo está en los genes
Los
criadores, Realizamos experimentos genéticos cada vez que
planificamos un cruce. El apareamiento seleccionado tendría
que coincidir con nuestros objetivos. Para algunos criadores,
determinar cuales caracteres van a resultar en un cruce es como tirar
los dados – una combinación de buena suerte y
probabilidad-. Para otros, producir determinados rasgos, tiene que ver
más con la habilidad que con la buena suerte – el
resultado de estudios meticulosos y planificación-. Siendo
criadores, tenemos que entender como manipulamos los genes de los
perros a nuestra disposición, para producir los tipos de
perros que queremos. Tenemos primero que todo que entender los perros
como especies y luego los perros como individuos genéticos.
La especie, Canis
familiaris, incluye todas las razas del perro domestico. No obstante se
pueda pensar, que hay muy poco en común entre un Chihuahua y
un San Bernardo, o que las razas establecidas sean entidades distintas,
son todas genéticamente de la misma especie. Aunque si un
apareamiento en una raza pueda considerarse exogámico (cruce
fuera de línea), tendría todavía que
ser considerado como una parte del cuadro genético general:
un apareamiento perteneciente a una población aislada, muy
relacionada, endogámica. Cada raza ha sido desarrollada por
selección directa, y cruces consanguíneos entre
un pequeño grupo de antepasados caninos, sea à
través de un largo periodo de selección
genética, o sea a través de una
selección fuertemente endogámica
(consanguínea), por un numero inferior de generaciones. Este
proceso, estableció las características de las
razas y hizo posible que los perros en ellas resultaran
genéticamente puros.
Cuando consideran sus
programas de cría, recuerden que la mayoría de
los rasgos que van buscando no se pueden cambiar, fijar, o crear en una
sola generación. Mientras tengan más
información, acerca de como algunos rasgos se han
transmitido por los antepasados de vuestros perros, mejor
podrán dar prioridad a sus objetivos de cría.
Decenas de miles de genes interaccionan para producir un solo perro.
Todos los genes son heredados en parejas, una pareja por el padre y una
por la madre. Si la pareja de los genes heredados por los dos padres es
idéntica, esta pareja es llamada homocigótica. Si
los genes apareados no son iguales, la pareja se llama
heterocigótica. Afortunadamente, las parejas de genes que
hacen un perro diferente de un gato son siempre
homocigóticas. De forma parecida, las parejas de genes que
permiten criar perros de pura raza, son también
homocigóticas. Por eso, una gran proporción de
parejas genéticamente homocigóticas –
esas que dan a una raza su específico standard –
existen por cada raza. Son las parejas de genes variables, como las que
controlan el color, la talla y las angulaciones, que producen
variaciones en una raza.
Criar
por linaje
Outbreeding
(cruzar fuera de línea), quiere decir aparear dos perros que
tienen menos relación entre ellos respecto a la media de la
raza. Esto fomenta la heterocigosis, y la diversidad
genética de cada perro, debido a los apareamientos de genes
no relacionados de diferentes antepasados. La práctica del
outbreeding puede también ocultar la expresión de
los genes recesivos, y permitir su propagación a
través de un portador.
La mayoría
de los cruces fuera de línea, tienden a producir
más variación en una camada. Una
excepción sería, si los padres fueran tan
distintos como para poder crear una uniformidad o heterocigosis. Esto
es lo que ocurre usualmente en un error de apareamiento entre dos
razas. La camada resultante tiende a ser uniforme, pero demuestra
puntos intermedios entre los rasgos diferentes de los padres. Estas
camadas pueden ser fenotipicamente uniformes, pero
difícilmente podrán trasmitir bien sus
características a causa del cruce entre genes distintos
entre si.
Una razón
para practicar el outbreeding, podría ser la de adquirir
nuevos rasgos que los animales no poseen. Aunque si los padres pueden
resultar genéticamente diferentes, Ud. podría
escoger un apareamiento que corrija los defectos de su perro, pero que
fenotipicamente complemente sus buenos rasgos.

No es inusual, que se
produzca un perro de calidad excelente en una camada
exogámica. La abundancia de variabilidad
genética, puede poner todas las piezas correctas en un
individuo. Muchos perros que han tenido éxitos en las
exposiciones, son el resultado de cría exogámica.
Como consecuencia, todavía es posible que tengan bajos
coeficientes de consanguinidad, y que le falte la capacidad de
transmitir de manera uniforme sus buenos rasgos a su progenie.
Después de un cruce de outbreeding, los criadores pueden
criar nuevamente con perros relacionados a sus propios animales de
cría, para aumentar la homocigosis y intentar solidificar
los rasgos adquiridos.
El Linebreeding
(cruce consanguíneo en línea), es una
práctica de cría que se concentra en los genes de
un antecesor o antecesores, gracias a su repetida presencia en un
pedigrí.
El antecesor,
tendría que aparecer por detrás de más
de un perro. Si un antecesor siempre aparece detrás del
mismo perro, no están practicando un
linebreeding de ese mismo antecesor, pues están
haciéndolo con aproximadamente el 50 por ciento de los genes
transmitidos a ese mismo perro.
Es mejor si los
antecesores objeto de linebreeding, aparecen en los dos lados del
pedigrí, el del padre y el de la madre. De esta manera, los
genes tienen una probabilidad más grande de aparearse
nuevamente en las crías resultantes. Los genes de
antecesores comunes, tienen una probabilidad mayor de
expresión cuando son apareados los unos con los otros,
respecto a cuando son apareados con genes de otros individuos, que
pueden esconder o alterar sus efectos.

Un cruce
consanguíneo en línea puede producir un cachorro
con cualidades magnificas, pero si esas cualidades no están
presentes en ninguno de sus antecesores, que han sido objeto de
linebreeding, puede ser que no las trasmita a su progenie. Por esto, es
importante la selección cuidadosa de la pareja, pero
también resulta de mucha importancia, para lograr sus
objetivos genéticos, la selección de los
cachorros de la camada resultante. Sin esto, están
reduciendo sus posibilidades de concentrar los genes del antecesor
objeto de linebreeding.
Aumentar la
homocigosis de un individuo, con el cruce consanguíneo en
línea, puede ser que no logre reproducir un antecesor,
objeto de: cruce fuera línea (outbreeding). Si un antecesor
es producto de outbreeding y generalmente heterocigótico
(Aa), aumentar su homocigosis producirá más
perros AA y aa. Para reproducir un antecesor objeto de outbreeding, se
tienen que aparear dos individuos que tengan la apariencia y el linaje
lo más posible cercano a los de los padres del antecesor.
Con el Inbreeding
(cruce consanguíneo cerrado), aumenta considerablemente la
homocigosis, y por lo tanto la uniformidad en las camadas. El
inbreeding, puede aumentar la expresión de los genes
homocigoticos recesivos (buenos y malos) a causa de su apareamiento. Si
un gen recesivo (a) es raro en la población, será
casi siempre ocultado por un gen dominante (A). Con el cruce
consanguíneo cerrado, un gen recesivo raro (a), puede ser
trasmitido desde un antecesor heterocigótico (Aa) a
través de la madre y del padre, dando lugar a una
cría homocigótica recesiva (aa). El inbreeding no
crea genes indeseables, simplemente aumenta la expresión de
aquellos que ya están presentes, aunque en un estado
heterocigótico.

El cruce
consanguíneo cerrado, puede empeorar una tendencia a
enfermedades determinadas por varios genes (poligénicas),
como la displasia de cadera y anomalías
congénitas cardiacas. A menos que Ud. tenga conocimiento de
lo que ha producido un poco de linebreeding en los
antecesores comunes, el inbreeding puede exponer sus cachorros (y sus
adquirientes), a un riesgo extraordinario de defectos
genéticos. La investigación
científica, ha demostrado que la depresión
endogámica, o disminución de salud y vigor
causada por el inbreeding, es relacionada con la presencia de una
considerable cantidad de genes recesivos perjudiciales. Algunas
líneas prosperan con el inbreeding y otras no.
Análisis
del pedigrí
Las
definiciones de inbreeding (consaguinidad), de genetistas y de
criadores no son las mismas. Un genetista, considera el inbreeding como
un número mesurable, que puede aumentar cada vez que un
antecesor es presente en los dos lados del pedigrí, el de la
madre y el del padre; un criador considera el inbreeding, como un cruce
consanguíneo muy cerrado, como son los apareamientos de
padre-hija o hermano-hermana. Un antecesor común, aunque
esté en la octava generación,
aumentará la cantidad mesurable de inbreeding en el
pedigrí.
El coeficiente de
consaguinidad (o coeficiente de Wright), es una estima del porcentaje
de todas aquellas parejas de genes que son homocigòticas,
debido a la herencia por antecesores en común. Es
también la probabilidad media, que cualquier pareja de genes
sea homocigòtica a causa de la herencia por un antecesor
común. Para determinar si un determinado apareamiento es un
cruce fuera de línea (outbreeding), o un cruce
consanguíneo en una determinada raza, tienen que determinar
el valor medio del coeficiente de consaguinidad de la raza. Este
podrá variar en dependencia de la popularidad de la raza, o
de la cantidad de generaciones disponibles. Un apareamiento con un
coeficiente del 14 % basado en un pedigrí de diez
generaciones, sería considerado un inbreeding ligero por un
Labrador Retriever (un raza popular con un bajo valor medio del
coeficiente de inbreeding), pero sería considerado
outbreeding en el caso del Irish Water Spaniel (una raza rara que por
lo tanto tiene más alto el coeficiente medio de
consanguinidad).
Para un
cálculo exacto del coeficiente de consanguinidad de un
pedigrí, este tiene que estar basado en varias generaciones.
A partir de la quinta y sucesivas generaciones, el inbreeding determina
un profundo efecto en la constitución genética de
una cría representada por el pedigrí. En estudios
realizados con razas de perros, la diferencia entre los coeficientes de
inbreeding que han sucedido, cuando estos coeficientes han pasado de
estudiarse de 4 a 8 generaciones, ha sido inmensamente notable. Un
pedigrí de cuatro generaciones, incluyendo 28 antecesores
para 30 posiciones puede dar lugar a bajos coeficientes de inbreeding,
mientras que ocho generaciones del mismo pedigrí incluyendo
212 antecesores únicos dentro de 510 posibles,
determinaron un coeficiente de inbreeding más alto. Aquello
que en pocas generaciones parecía un cruce de genes fuera de
línea, exogámico, cuando fue analizado
basándose en mas generaciones, pareció como una
concentración consanguínea de genes determinada
por antecesores influyentes.
El proceso de
calcular los coeficientes, es demasiado complicado para presentarlo
aquí. Muchos de los libros que enseñan como
calcular los coeficientes son indicados al final de este
artículo; algunos programas computerizados de
gestión del pedigrí, también pueden
calcularlos. Los análisis, incluidos en este
artículo, fueron llevados a cabo con el programa CompuPed,
por RCI Software.
Pedigrí del Gordon
Setter Laurel Hill Braxfield Bilye
( una hembra
esterilizada propiedad del Dr. Jerold y de Mrs. Candice Bell,
criada por Mary Poos y Laura Bedford.)
Dual CH Loch Adair Monarch
CH
Sutherland MacDuff
|
CH Sutherland Dunnideer Waltz
CH Sutherland Gallant
|
|
CH Afternod Kyle of Sutherland
| CH
Sutherland Pavane
|
CH Sutherland Xenia
CH Loch Adair Foxfire
|
|
Afternod Fidemac
|
| CH Loch
Adair Peer of Sutherland, CD
|
|
|
CH Wee Laurie Adair
| CH
Sutherland Lass of Shambray
|
|
CH Afternod Callant
|
CH Afternod Karma
|
CH Afternod Amber
CH
Braxfield Andrew of Aberdeen
|
|
Afternod Fidemac
|
|
Am.Cn.CH Afternod Scot of Blackbay, CD
|
|
|
CH
Afternod Alder
|
| Am.Cn.CH
Forecast Trade Winds, CD
|
|
|
|
Bud O'Field Brookview
|
|
| CH Oak
Lynn's Bonnie Bridget
|
|
|
Borderland Taupie
| CH
Afternod Ember VI, CD
|
|
CH Afternod Simon
|
| Afternod
Profile of Sark
|
|
|
CH Afternod Heiress of Sark
|
CH Afternod Ember V
|
|
CH Afternod Callant
|
CH Afternod Maud MacKenzie
|
CH Afternod Amber
LAUREL
HILL BRAXFIELD BILYE
|
CH
Afternod Callant
|
Dual CH Loch Adair Monarch
|
|
Loch Adair Diana of Redchico
|
CH Sutherland MacDuff
|
|
|
CH Afternod Anagram
|
| CH
Sutherland Dunnideer Waltz
|
|
CH Hi‑Laway's Calopin
| CH
Kendelee Pendragon
|
|
|
CH Afternod Callant
|
|
| CH Wee
Jock Adair, CD
|
|
|
|
Loch Adair Diana of Redchico
|
| CH
Afternod Nighean Kendelee
|
|
|
CH Afternod Simon
|
|
CH Afternod Wendee
|
|
Afternod Dee of Aberdeen
CH Halcyon Belle‑Amie
|
Dual CH Loch Adair Monarch
|
CH Sutherland MacDuff
|
|
CH Sutherland Dunnideer Waltz
| CH
Sutherland Gallant
|
|
|
CH Afternod Kyle of Sutherland
|
| CH
Sutherland Pavane
|
|
CH
Sutherland Xenia
CH Loch Adair Firefly, WD
|
Afternod Fidemac
| CH Loch
Adair Peer of Sutherland, CD
|
|
CH Wee Laurie Adair
CH Sutherland Lass of Shambray
|
CH Afternod Callant
CH Afternod Karma
CH Afternod Amber
Para visualizar algunos de
estos conceptos, por favor tengan de referencia al pedigrí
presentado más arriba. Los antecesores
“linebreed” (objetos de cruce
consanguíneo en línea), en este
pedigrí vienen colorados, para ayudar a mostrar su
aportación. El abuelo paterno, CH Loch Adair Foxfire, y la
abuela paterna, CH Loch Adair Firefly WD, son hijos de los mismos
padres, por lo tanto este es un cruce de primos carnales
(“first-cousin” mating). El coeficiente de
inbreeding por un apareamiento de primos carnales es el 6,25%, que se
puede considerar un nivel ligero de consanguinidad. El listado de los
coeficientes de consanguinidad, según las diferentes
modalidades de apareamiento, es representada en la siguiente tabla.

En el pedigrí de
Bilye, en un coeficiente de inbreeding basado en cuatro generaciones el
resultante es 7,81%. Esto no es muy diferente de la sencilla estima
basada en un cruce de primos carnales. Los coeficientes de
consanguinidad basados en más generaciones, son los
siguientes: cinco generaciones 13,34%, seis generaciones 18,19%, siete
generaciones 22,78%; ocho generaciones 24,01%; diez generaciones 28,63%
y doce generaciones 30.81%. El coeficiente de inbreeding de 30.81%, es
más de lo que se le atribuye a un cruce cerrado padre-hijo
(25%). Como pueden ver, la consanguinidad que reside en el pasado tiene
más influencia en el valor del coeficiente de inbreeding,
que el cruce de primos carnales, que solo aparentemente es el factor de
más influencia.
El conocimiento del
grado de consaguinidad en un pedigrí, no es siempre de
ayuda, a menos que Ud. sepa que genes se están concentrando.
El coeficiente de porcentaje de sangre, mide la relación
entre un antecesor y el individuo representado en el
pedigrí. Estima el probable porcentaje de genes que son
trasmitidos por un antecesor común. Nosotros, sabemos que el
padre y la madre transmiten el 50% de sus genes, mientras que un abuelo
transmite el 25%, un bisabuelo el 12,5(%) y así
continuaríamos. Por cada vez que el antecesor aparece en el
pedigrí, su porcentaje de genes trasmitidos se
añade, y se puede estimar su “porcentaje de
sangre”.
En muchas razas, un
individuo influyente puede no aparecer hasta varias generaciones
atrás, pero luego aparecerá varias veces, y por
lo tanto contribuirá al pedigrí con una gran
proporción de genes. Esto puede pasar en razas a causa de
antecesores prolíficos (sementales de reconocida
popularidad), o en el caso de una pequeña
población de perros que dan origen a una raza.
Basándonos en el pedigrí de 25 generaciones de
Bilye, hay solo 852 distintos antecesores que aparecen más
de veinte millones de veces.

El
análisis presentado más arriba, indica la
contribución de los antecesores objeto de cruce
consanguíneo en línea, en el
pedigrí de Bilye. Aquellos perros indicados con un color,
son los que eran presentes en el pedigrí de 5 generaciones.
CH Afternod Drambuie, es el que tiene el aporte genético
más alto de todos los antecesores. Este perro aparece 33
veces entre la sexta y octava generación. Una
manifestación en la sexta generación, contribuye
en un 1,56% de los genes al pedigrí. Su
contribución total es del 33,2% de los genes de Bilye, mas
que la de sus padres. Entonces, en este pedigrí, el
antecesor más influyente ni aparece en el pedigrí
de cinco generaciones. La madre de CH Afternod Drambuie, CH Afternod
Sue, aparece 61 veces entre la séptima y décima
generación, y contribuye con más genes que un
abuelo.
Los perros iniciales
de la raza Gordon Setter, también juegan un papel importante
en la constitución genética de los perros de hoy
día. Heather Grouse, aparece más de un
millón de veces entre la generación 16 y 25, y
casi dobla este número de presencias, si analizamos
más allá de 25 generaciones. Este mismo perro
contribuye en más de un 10% de los genes del
pedigrí de Bilye. Este ejemplo, demuestra que la profundidad
de un pedigrí es muy importante para estimar la
constitución genética de un individuo. Se puede
estimar, que cualquier gen perjudicial recesivo portado por Heather
Grouse o otro perro inicial, es hoy día bien difundido en la
raza.
Criar
por apariencia
Muchos
criadores, planifican los apareamientos basándose
exclusivamente en la apariencia de un perro, y no en su
pedigrí o en la relación entre los perros objeto
del cruce. Este es el llamado assortative mating
(apareamiento ordenado). Los criadores utilizan el apareamiento
ordenado positivo (dos perros con determinadas
características similares) para consolidar unos rasgos, y el
apareamiento ordenado negativo (dos perros con determinadas
características diferentes), cuando quieren corregir unos
rasgos o introducir características en las que sus animales
de cría tengan carencias.
Algunos individuos,
pueden tener en común una característica
deseable, pero la heredan de manera diferente. Esto es en particular en
el caso de los rasgos poligénicos, como la
implantación de las orejas, la mordida, o la medida de las
extremidades anteriores. Criar con dos perros
fenotìpicamente similares, pero genéticamente no
relacionados, no reproducirá necesariamente esos mismos
rasgos. Del mismo modo, cada individuo con el mismo pedigrí,
no tendrá necesariamente la misma apariencia o no
dará los mismos resultados de cría.
Los apareamientos, no
tendrían que ser planificados ni basándose
exclusivamente en un pedigrí ni en la apariencia.
Tendrían que ser basados en una combinación de
apariencia y ascendencia. Si Ud. están buscando consolidar
un determinado rasgo – como la línea dorso-lumbar
–, y este se puede observar en los padres y en antecesores
comunes de dos perros relacionados, pues pueden confiar que
lograrán su objetivo.
Diversidad genética
Algunos
clubes de raza, recomiendan códigos éticos que
disuadan el linebreeding y el inbreeding, en el tentativo de
aumentar la diversidad genética de la raza. Las formas de
apareamiento utilizadas, no causan una perdida de los genes. Eso pasa
con la selección; el usar y el no usar las progenies. Si
algunos criadores hacen sus cruces consanguíneos en
línea basándose en ciertos perros que prefieren,
y otros criadores hacen lo mismo con otros perros, pues la magnitud de
diversidad genética de la raza es preservada.
En un apareamiento
teórico con cuatro cachorros, estamos trabajando con cuatro
parejas de genes. El padre es homocigótico al 50% de sus
parejas de genes (dos de cuatro), mientras que la madre es
homocigótica al 75% de sus parejas de genes. Es razonable
asumir que ella tiene más consanguinidad con respeto al
padre.
Un principio
básico de la genética de las poblaciones, es que
la frecuencia de los genes no cambia entre la generación de
los padres y la de sus hijos. Esto pasará, a pesar de la
homocigosis o heterocigosis de los padres, o del tipo de cruce
(outbreeding, linebreeding, inbreeding). Así es como
funciona la recombinación genética.

Hay una falta de diversidad
genética en la primera pareja de genes (digamos, verde
aceituna), así que puede resultar una única forma
de combinación de genes: verde aceituna
homocigótico. Como el padre es homocigótico por
el color "lime" en la tercera pareja de genes, y la madre es
homocigotica por el color azul, todos los hijos serán
heterocigotos en la tercera pareja de genes. Dependiendo del
carácter dominante o recesivo del gen por el color azul o
"lime", todos los hijos se parecerán en este rasgo a causa
de una uniformidad de heterocigosis.
Si el hijo D, es
utilizado como semental prolífico, y ninguno de los otros
hijos entra seriamente en el proceso de cría, las
frecuencias genéticas en la raza cambiaran. Como al perro D
le falta el gen "color naranja" en la segunda pareja, y el color
violeta en la cuarta pareja, las frecuencias de estos genes en la raza
diminuirán. Estos, serán reemplazados por
frecuencias más altas de genes en el color rojo y rosado.
Esto influencia el acervo genético, y la diversidad
genética de la raza. Claro, los perros tienen más
de cuatro parejas de genes, y el uso intensivo del perro D a perjuicio
de los demás, puede afectar la frecuencia de miles de genes.
Otra vez, es la selección (por ejemplo del perro D a
detrimento de los demás), y no el tipo de cruce que altera
la frecuencia de los genes.
Los criadores,
tendrían que seleccionar los mejores individuos de todas las
líneas, para no crear cribas genéticas. Hay una
tendencia por muchos criadores, de criar basándose en un
macho; sea uno que ha producido muchos perros sin epilepsia en cruces
con muchas hembras epilépticas, sea que tenga una
valoración OFA excelente, sea un campeón de
exposiciones de belleza. A pesar de la popularidad de la raza, si todos
crían con el mismo semental (el síndrome del
semental popular), el acervo genético se inclinara en
dirección de ese mismo perro y habrá una perdida
de diversidad genética. Criar demasiado con un perro,
introducirá al acervo genético una dosis
extraordinaria de sus genes, y también de los recesivos
perjudiciales de los cuales puede ser portador, que se
descubrirán en las generaciones futuras. Esto puede causar
que la raza, en un futuro se encuentre con enfermedades
genéticas debidas al efecto de ese fundador.
Los perros que no son
buenos ejemplos de la raza, simplemente no tendrían que ser
utilizados en la cría con la razón de mantener la
diversidad. Perros relacionados entre si y con calidades deseables,
mantendrán la diversidad y mejorarán la raza. Los
criadores, tendrían que concentrarse en seleccionar a partir
de un patrón racial basado en: Temperamento, funcionalidad,
conformación ideal y tendrían que seleccionar
para eliminar los problemas de salud significativos que presenta la
raza. Utilizando la información de los hermanos y de la
progenie, para seleccionar contra las enfermedades poligenicas y
aquellas que tienen una modalidad de herencia desconocida, se lograra
un mayor control.
En el caso de razas
raras, con acervos genéticos de escasa dimensión,
hay preocupación por la diversidad genética.
Pero, que constituye una diversidad aceptable y una diversidad
demasiado escasa?, los problemas de diversidad genética en
poblaciones de pura raza, tienen que ver con el asunto de los genes
recesivos perjudiciales, que cuando son homocigòticos causan
daños de salud. La recesividad letal afecta el acervo
genético: Antes del nacimiento o antes de la edad
reproductiva. Esto se puede manifestar con camadas de poca vitalidad o
muerte neonatal. Otros genes recesivos graves, causan enfermedades sin
afectar la reproducción.
Los problemas de una
falta de diversidad genética, surgen a nivel del locus del
gen. No hay un nivel específico o porcentaje de
consanguinidad que causa daños de salud o problemas de
vigor. Ha sido demostrado, que algunas líneas de animales
cruzados por consanguinidad, mejoran generación tras
generación, mientras que otras no lo logran. Si no hay
diversidad (parejas de genes no variables) pero la homocigosis no es
perjudicial, esto no afectará la salud de la raza. Las
características que hacen una raza pura con respecto a su
patrón racial, son basadas en parejas de genes no variables.
Un problema de salud genético, surge en una raza cuando un
alelo perjudicial aumenta en frecuencia y homocigosis.
Conservación
genética
La
percepción del problema de un limitado acervo
genético, ha causado en el caso de algunas razas la
justificación de cruzar siempre entre perros no relacionados
(outbreeding). Los estudios de conservación
genética y de razas raras, han demostrado que esta
práctica contribuye a perder diversidad genética.
Cruzando uniformemente todas la líneas de una raza, eliminan
las diferencias entre ellas y por lo tanto la diversidad entre los
individuos. Esta práctica en la cría del ganado
ha reducido significativamente la diversidad, y causado la perdida de
razas raras. El proceso de mantener líneas de sangre, que
gocen de buena salud con bastantes criadores cruzando entre estas
líneas, volviendo a hacerlo mientras lo crean conveniente, es lo que
permite conservar la diversidad en el acervo genético. Son
las diferencias de opiniones de los criadores acerca de lo que
constituye el perro ideal, y su trabajo de selección, que
preservan la diversidad de la raza.
La raza Dobermann
Pinscher es popular, y genéticamente diversa. La raza tiene
un problema con la enfermedad de Von Willibrand, un trastorno
autosòmico recesivo de sangramiento.
Según los resultados de las pruebas genéticas, la
frecuencia del gen defectuoso es del 52.5% (23% normal, 49% portadores
y 28% afectados). Por esto, hay una reducida diversidad
genética en esta raza en el locus de Von Willibrand. Los
criadores de Doberman Pinscher, pueden identificar los portadores y los
afectados, y reducir la frecuencia del gen defectuoso, gracias a la
selección de progenies que resulten normales a las pruebas.
Para conservar la diversidad genética, no se tienen que
eliminar sencillamente los portadores, sino que es necesario
reemplazarlos con perros que resulten normales a las pruebas.
Los
dálmatas, tienen un gen defectuoso del metabolismo de la
purina, de herencia autosómica recesiva, que puede provocar
la aparición de cálculos y cristales de urato en
la vejiga, y/o un desorden de la piel llamado Dalmatian Bronzing
Syndrome. Se piensa, que todos los dálmatas son
homogicòticos recesivos por el gen defectuoso. Hace tiempo,
el AKC aprobó un programa de crossbreeding (cruzar con otras
razas) con algunos Pointers, para introducir en el acervo
genético, genes con metabolismo de la purina
normal. El programa fue abandonado por el Club Nacional, a
causa de varias razones, entre ellas la preocupación por las
consecuencias de los otros genes introducidos por los Pointer, y que no
están presentes en el acervo genético de los
Dálmatas, además de una distribución
de las manchas inaceptable. El programa de cría con otras
razas todavía existe, y las generaciones mas viejas de 10
generaciones en la influencia del pointer, están produciendo
perros propiamente manchados y con genes normales para el metabolismo
de la purina. Si la raza (asociaciones, criadores), un día
dejara que estos perros entren en el acervo genético,
tendrá que preocuparse de los "efectos del semental
popular", y de una limitada diversidad genética si se
utilizaran demasiado estos perros para la cría.
El Akita, presenta
varias enfermedades autoinmunes, que aunque no sean comunes, se
presentan con frecuencias mayores que en otras razas. Estas,
incluyen la síndrome uveodermatológica, artritis
juvenil, myasthenia gravis y tiroidite autoinmune. Las investigaciones,
muestran que existe en la raza escasa diversidad de un gen del sistema
mayor de histocompatibilidad, hay un único alelo que se
presenta con una muy alta frecuencia. El complejo o sistema mayor de
histocompatibilidad, es parte integrante de un sistema inmunitario
funcional. La relación entre esta falta de diversidad, y la
autoinmunidad, es objeto de estudio.
Juntando
todas las piezas
La
decisiones de linebreeding, inbreeding o outbreeding,
tendrían que basarse en el conocimiento de los rasgos de un
determinado perro, y de los de sus antecesores. Con el inbreeding, se
identificaran rápidamente los buenos y los malos genes
recesivos, que los padres transmiten a sus crías. A menos
que Ud. tengan conocimiento de como salieron los cachorros resultantes
de un linebreeding basado en el antecesor común, puede ser
que estén exponiendo los cachorros (y sus
dueños), a un extraordinario riesgo de enfermedades
genéticas. En sus cruces, el coeficiente de inbreeding,
tendría que estar creciendo solamente porqué
está especialmente practicando linebreeding (aumentando el
porcentaje de genética basándose en seleccionados
antecesores).
No fijen demasiados
objetivos en cada generación, o su presión
selectiva por cada objetivo se hará necesariamente mas
débil. Los rasgos genéticamente complejos o
dominantes, tendrían que abordarse desde el inicio
de un plan de cría a largo plazo, pues podrían
necesitar muchas generaciones para fijarse. Los rasgos con genes
dominantes se fijan mas lentamente, porqué los individuos
heterocigóticos (Aa) de una raza no se diferencian
rápidamente de los individuos homocigóticos
dominantes (AA). Los genes recesivos deseables, pueden fijarse en una
generación, porqué los individuos que presentan
esas características, son homocigóticos por el
gen recesivo. Los perros cuyos cruces dan los resultados esperados por
varias veces y generaciones, tendrían que tener la
prioridad para entrar en el proceso de selección. Esta
prepotencia es debida a la homocigosidad e genes dominantes (AA) y
recesivos (aa).
Si practican
linebreeding y no están satisfechos con lo que han
producido, criar con una línea de sangre menos relacionada
crea de inmediato otra línea "outbred" que incluye nuevos
rasgos. La práctica repetida de outbreeding, en el intento
de diluir genes recesivos negativos no es un método eficaz
de control de las enfermedades genéticas. Los genes
recesivos no se pueden diluir; o son presentes o no lo son. Los
portadores objeto de outbreeding multiplican y amplifican la
difusión del gen defectuoso en el acervo
genético. Si un perro es conocido por ser un portador o si
tiene un elevado riesgo de serlo debido a la análisis de su
línea de sangre, puede ser retirado de la cría y
remplazado por uno o dos hijos suyos de calidad. Esta progenie,
podría entrar en el proceso de cría, para luego
ser remplazada nuevamente por sus hijos de calidad, en la esperanza de
perder el gen defectuoso.
Intentar desarrollar
científicamente un programa de cría, puede ser
difícil pero gratificante. Tomándose el tiempo
para entender las diferentes topologías de cruces que se
pueden practicar, se pueden concentrar en sus objetivos de conseguir
producir un perro mejor.
Acerca
del Dr. Jerold Bell
El Dr. Bell es
director del curso de Genética Clínica
Veterinaria para la Tufts University School of Veterinary Medicine, y
administrador a nivel nacional de numerosos programas de control de
enfermedades genéticas para los perros de pura raza. Es
consulente veterinario, y practica medicina a pequeños
animales en Connecticut. El y su esposa, crían
perros de raza Gordon. Este artículo, puede ser reproducido
solo con la autorización del Dr. Bell (
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).
Lecturas relacionadas:
Si Ud.
están interesados a entender más acerca de estos
temas, pueden consultar los libros siguientes:
Abnormalities of
Companion Animals: Analysis of Heritability. C.W. Foley, J.F.
Lasley, and G.D. Osweiler, Iowa State University Press, Ames, Iowa.
1979.
Genetics for Dog
Breeders. F.B. Hutt, W.H. Freeman Co, San Francisco,
California. 1979.
Genetics for Dog
Breeders. R. Robinson, Pergamon Press, Oxford England. 1990.
Genetics of the
Dog. (equally applicable to cats & other
animals) M.B. Willis, Howell Book House, New York, New York.
1989.
Veterinary
Genetics. F. W. Nicholas, Clarendon Press, Oxford England.
1987.
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